Testimonios

DIOS nos dio una HIJA

Hola! Nos llamamos José e Ino y queremos compartir contigo algo que nos ocurrió hace trece años: tuvimos una hija y le pusimos por nombre Sarah ('princesa').

Hasta aquí todo te parecerá normal, pero déjanos que te contemos.

Nos casamos hace 25 años y, como ocurre en muchos matrimonios, pasaban los años y mi esposa no se quedaba embarazada. Los tres primeros años no le dábamos importancia pues, como se suele decir, nos quedaba toda una vida por delante. Pero cuando ya llevábamos unos 6 años, empezamos a preocuparnos. También los amigos, conocidos, familiares y compañeros de trabajo...ya sabéis, solían decir que qué pasaba, que si no sabíamos hacerlo, que si tal que si cual. En fin, todo lo que se les ocurría.

Una vez un compañero de trabajo me hizo una pregunta, muy directa y a la vez muy cruel: ¿Quién no vale tú o tu mujer? Me hizo mucho daño esta pregunta. Supongo que si tú, que estás leyendo, estás en la misma situación que nos encontrábamos nosotros, comprenderás el daño que hacen estas preguntas y el acoso al que estamos sometidos cuando no tenemos hijos, y llevamos años casados.

Mi esposa y yo nos planteamos acudir al médico para ver qué pasaba. Nos enviaron a la Residencia de la Vall d'Hebrón (Barcelona, en aquella época Residencia Francisco Franco). Una vez allí, en la sección de Maternidad, nos hicieron muchas pruebas tanto a mi esposa como a mí. Esto me trajo algunas complicaciones laborales, ya que suponía muchas horas de trabajo perdidas, con las consiguientes quejas de mi empresa. Después de varios años acudiendo a la Residencia, nos desanimamos y lo dejamos por un tiempo.

Varios años después acudimos otra vez al médico, pues este asunto ya comenzaba a frustrarnos. Esta vez el médico nos aconsejó que acudiésemos a la Clínica Dexeus, y así lo hicimos. Después de infinidad de pruebas y análisis de todo tipo, nos sorprendieron al decirnos que no podíamos tener hijos, y que incluso no nos garantizaban nada si lo hacíamos por medio de in vitro.

El milagro esperado

Dos años después de esta noticia, yo me encontraba muy desanimado por la situación. Todos o casi todos tenían sus hijos y nosotros no. El título que encabeza esta página es "Dios nos dio una hija". Seguro que te habrás preguntado el significado de tal afirmación. Queremos compartirte que tanto mi esposa como yo somos cristianos evangèlicos y creemos que los hijos son una bendición que viene de Dios, como pone en la Santa Biblia: 'He aquí, herencia de Yahvé son los hijos; Cosa de estima el fruto del vientre' (Salmo 127:3)

Era el año 1989. Paseando por la calle me encontré con un buen amigo, que nos invitó a unas conferencias durante Semana Santa (muy usuales en las iglesias evangélicas por esas fechas), en Huesca. Allí fuimos y, en una de las plenarias el predicador pidió que todos los que tuviesen necesidades saliesen adelante, para que se orase por ellos. Debo decir que salimos cientos de personas. El predicador era Juan José Churruarín, que es pastor evangélico en Argentina y vino en aquella ocasión invitado por un grupo de iglesias evangélicas (Buenas Noticas).

Este hombre solía orar por las personas imponiéndoles las manos. Cuando llegó a nosotros, puso una de sus manos sobre la cabeza de mi esposa, la otra la mantenía en alto. Al mismo tiempo oraba audiblemente diciendo: Dios, te ruego en el Nombre que es sobre todo Nombre, en el Nombre de JESÚS, que Tú intervengas en el aparato reproductor de esta mujer y que haga la función para la que ha sido creado.

Doy fe de que este hombre no nos conocía ni a mi esposa ni a mí y, menos aún, tenía conocimiento alguno de nuestro problema.

Todo esto sucedió en el mes de Abril de 1989. En el verano de ese mismo año, mi esposa se quedó embarazada. Y en Mayo de 1990 nació nuestra hija, que ahora está a punto de cumplir 12 años. La bendición de Dios nos llegó tal como lo dice su PALABRA.

Habíamos pasado 13 años sin hijos. Ahora por la gracia de Dios y por Su misericordia, tenemos una hija. Nuestra hija Sarah es para mi esposa y para mí un testimonio vivo y presente de la MISERICORDIA DE DIOS. Él es cercano a las necesidades del hombre. Él, como buen PADRE, desea con todo su corazón ayudarnos. De hecho también te ha ayudado a ti, lo tienes a tu alcance y es muy valioso.

La Biblia dice en Juan 3:16 'DIOS AMÓ tanto al MUNDO, que DIO a su único HIJO, para que CUALQUIERA que CREE en ÉL, no MUERA, sinó que tenga VIDA ETERNA'.

El amor de tu Dios es tan grande que no dudó en entregar a su Hijo Jesús para que muriese por ti y por mí en una cruz. La Biblia dice en Romanos 6:23 'Porque el pago por el pecado es muerte, pero el regalo de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro.